El susto de la IA china no frenó a las gigantes tecnológicas
Foto: Alex Luna · Pexels
Durante unas horas, el mercado temió que la fiesta de la inteligencia artificial estuviera llegando a su fin. La aparición de DeepSeek, un modelo chino que promete resultados similares a los de sus rivales estadounidenses con mucho menos gasto en infraestructura, provocó una caída generalizada entre las acciones ligadas a la IA. La lógica del susto era simple: si entrenar modelos avanzados cuesta mucho menos de lo que se pensaba, las gigantescas inversiones en centros de datos y chips de las grandes tecnológicas podrían no estar tan justificadas.
Sin embargo, el propio análisis posterior del mercado ha ido en dirección contraria. Distintas voces del sector defienden que DeepSeek no hundirá a los grandes nombres estadounidenses de la inteligencia artificial, y firmas como Citi sostienen que el consenso del mercado todavía infravalora los ingresos y retornos futuros que puede generar esta tecnología.

Los resultados empresariales como termómetro
Esa idea se vio reforzada por los propios datos de resultados: Palantir se disparó tras presentar cifras que superaron ampliamente las expectativas, con su negocio comercial en Estados Unidos casi triplicándose. Al mismo tiempo, los futuros del Nasdaq se sostuvieron gracias a previsiones optimistas sobre inteligencia artificial, en contraste con el pesimismo inicial que había generado el episodio de DeepSeek.
El episodio deja una lección de fondo: en un sector donde las expectativas mueven tanto dinero como los propios resultados, una sola noticia puede provocar movimientos bruscos que después se corrigen con la misma rapidez con la que aparecieron.
Léelo tú mismo
Predicciones verificadas, ranking real y datos de mercado en vivo. Explora sin cuenta.
Abrir GrandAlpha →
Debate